logo small

                                             HISTORIA DE LA MEDICINA HIPERBÁRICA.

Alrededor del año 1661, se sabe que hubo un científico y fisiólogo británico de nombre  Henshaw quien descubrió que al mantener a una persona dentro de un ambiente en su época lo más hermético posible y aumentar la presión del aire podía ayudar a aliviar algunos padecimientos, aunque esa cámara realmente no lograba un verdadero cambio en la presión ya se considera la primera en su tipo; pero fue aproximadamente en 1775 cuando Joseph Priestley un teólogo y científico de origen Ingles fue uno de los principales en separar el oxígeno de forma gaseosa.

Después de Henshaw hubo muchos estudiosos de la ciencia y medicina que le dieron seguimiento al principio básico de la idea de Henshaw para lograr llegar a lo que hoy en día conocemos como medicina u oxigenación hiperbárica aplicada dentro de un recipiente hermético definido como cámara hiperbárica.

Actualmente de forma lacónica se define a la medicina hiperbárica como un tratamiento alternativo seguro y eficiente que consiste en mantener al paciente  dentro de la cámara hiperbárica respirando un oxígeno al 99.5 % bajo presión  de 1.5 a 3 atmosferas absolutas aumentando el oxígeno en el plasma sanguíneo y llegando a cada célula de una manera más eficiente.

Gracias a ese descubrimiento que tuvo Henshaw en aquel momento y que fue estudiado y modificado por muchos más científicos hoy se puede dar un tratamiento optimo, eficaz y seguro para muchas enfermedades y lograr dar una mejor calidad de vida a los pacientes que son candidatos a dicho tratamiento.

La aplicación de gases a presión sobre el organismo humano con fines terapéuticos data de varios siglos, mucho antes del aislamiento del oxígeno como componente del aire atmosférico.

Esta práctica tuvo etapas de gloria y reflujos en el periodo empírico de su aplicación hasta que el cirujano cardiovascular holandés Ite Boerema, demostró que el aumento significativo del oxígeno disuelto en el plasma durante la compresión era el mecanismo científico de los efectos antihipóxicos obtenidos con el método.

Sesión de tratamiento: El tratamiento hiperbárico está regido, en base a la experiencia desarrollada por los distintos investigadores a través de los años de la práctica hiperbárica, por Protocolos de Tratamiento, conformados para atender las distintas enfermedades.

Dichos protocolos contienen, además del Régimen de Presión y el Tiempo de Exposición, la unidad de tratamiento o Sesión de Tratamiento.

Estos tres factores constituyen la Dosis de la OHB. La sesión de tratamiento puede tener una duración desde 45 minutos hasta 120 minutos y puede ser aplicada entre una a tres veces por día en relación a la gravedad del paciente y su cuadro clínico.

Cómo son las cámaras hiperbáricas?: Las Cámaras Hiperbáricas, son recipientes herméticos, construidos con planchas de acero soldadas, frecuentemente de forma cilíndrica, provistas de una serie de sistemas, equipos y accesorios que permiten el aumento controlado de la presión y descompresión en el interior de la misma, donde se encuentra el paciente.

Según el diseño, se clasifican en Cámaras Monoplazas, con capacidad solamente para un paciente o Cámaras Multiplazas, que alojan en su interior dos o más pacientes.

En las Cámaras Multiplazas, se presuriza con aire y el paciente respira oxígeno, mediante el uso de máscaras o cascos herméticos, especialmente diseñados para este fin, mientras que en las Cámaras Monoplazas, se presuriza con oxígeno 100% y el paciente respira directamente del ambiente interno sin el uso de estos aditamentos.

Su uso terapéutico se basa en un incremento de la capacidad de difusión y tensión del oxígeno en los líquidos corporales, fundamentalmente en el plasma sanguíneo, al respirar oxígeno puro en condiciones de presión ambiental elevada, en el interior de recipientes herméticos, llamados Cámaras Hiperbáricas.

Esta acción genera toda una serie de efectos físicos beneficiosos de gran aplicación en un número cada vez mayor de enfermedades.