• OSTEOMIELITIS REFRACTARIA
ESTEOMELITIS REFRACTARIA
La Osteomielitis refractaria, es tratada con Oxigenoterapia Hiperbárica (OHB), metodología que se aplica no solo en nuestro país desde hace ya muchos años para el tratamiento de ésta y otras afecciones, es el método de elección, para esta dolencia, en la mayoría de los países desarrollados.
La osteomielitis tiene tambien como derivada en Hematógena de foco continuo,
asociada con enfermedad vascular y crónica.
La osteomielitis refractaria compromete ampliamente el hueso hasta hacerlo mecánicamente inestable una vez que se han removido quirúrgicamente el tejido óseo comprometido.
El tratamiento con Oxígeno Hiperbárico (OHB) se recomienda en los casos de osteomielitis crónica refractaria, definida como tal a aquella con más de seis meses de evolución y que ha sido resistente al tratamiento con antibióticos por vía parenteral y desbridamientos quirúrgicos apropiados. También se recomienda la oxigenoterapia hiperbárica en las formas más graves y localizadas de la clasificación de Cierny-Mader y especialmente en la osteomielitis difusa en el huésped de tipo B.
Independientemente de la metodología de evaluación, la OHB debe utilizarse en conjunción con antibióticos paraenterales, un desbridamiento quirúrgico tratamiento nutricional y cirugía reconstructiva.
Uno de los problemas más importantes de la osteomielitis crónica consiste en la existencia de una barrera entre la infección y los tejidos del huésped intacto, que puede estar constituida por hueso necrótico, supuración, cicatrices avasculares y otros mecanismos que impiden la entrada de leucocitos, inmunoproteínas y antibióticos, al foco infeccioso. El OHB estimula la permeabilidad de esta barrera a factores de defensa del huésped y antibióticos y complementa el efecto de la extirpación quirúrgica de hueso necrótico, tejidos avasculares y tractos sinuosos, elementos esenciales del tratamiento. Además la elevación periódica de la presión parcial de oxígeno ósea y tisular a niveles normales o supranormales producida por la OHB, promueve la división fibroblástica y la producción de colágeno creando las bases estructurales para el crecimiento de nuevos capilares.
Por otro lado el aumento de la presión parcial de oxígeno en tejidos infectados y hueso aumenta la destrucción de microorganismos por parte de los leucocitos polimorfonucleares, ya que observaciones realizadas por diferentes autores, han demostrado que cuando la PpO2 es inferior a 30 mmHg, los macrófagos pierden su poder fagocítico y lítico.
El transporte de antibióticos aminoglucósidos a través de la pared bacteriana se encuentra disminuido cuando disminuye el ATP del entorno, siendo este mecanismo estimulado por el aumento de la tensión de Oxígeno por la OHB.
El desbridamiento quirúrgico microscópico producido por la función osteoclástica es dependiente de la disponibilidad de oxígeno. En ausencia de tensiones adecuadas de oxígeno el osteoclasto no puede eliminar el hueso infectado o necrótico, y la OHB, estimula la función osteoclástica.
La detención de la osteomilelitis crónica refractaria varía, según la literatura, entre un 60 y un 85 % en pacientes a los que se les practicó OHB, antibiótico terapia parenteral y desbridamiento quirúrgico.
Resumiendo, la OHB actúa en forma favorable en la osteomielitis refractaria aumentando: la función osteoclástica y la osteogénesis, la neoformación vascular, la actividad fagocítica de los leucocitos, la eliminación directa de bacterias aeróbias y anaerobias, la potenciación del efecto de los amino glucósidos, y los mecanismos de defensa del huésped, favorece los procesos de cicatrización mediante un aumento del colágeno y la neo formación vascular disminuyendo el edema local y la barrera de difusión.